
Dr. Adrián Coria
Abogado adjunto
Biografía
El Dr. Adrián Coria integra el equipo de Scilipoti & Fernández como abogado orientado a la gestión procedimental y la resolución eficiente de conflictos laborales. Su práctica se centra en audiencias y acuerdos homologados ante el Ministerio de Trabajo de la Provincia del Neuquén, con especial dedicación al preparativo de la instancia conciliatoria (ordenamiento del legajo, verificación documental, determinación de puntos controvertidos y propuesta de bases de acuerdo), procurando salidas sólidas, claras y ejecutables.
En el fuero laboral, interviene en la coordinación de pericias (médicas y contables), control de plazos procesales, redacción y presentación de escritos y seguimiento integral del expediente hasta su conclusión, incluida la ejecución de acuerdos o sentencias. Participa en asuntos de accidentes laborales (ART y enfermedades profesionales), despidos y liquidaciones, diferencias salariales y de categoría, y situaciones de registración deficiente, trabajando de manera articulada con los socios del estudio para alinear prueba, números y estrategia en cada etapa.
Su intervención previa al litigio comprende la confección y control de cartas documento, la preparación de audiencias con enfoque en hechos y prueba relevante, y la negociación sobre escenarios cuantificados (rubro por rubro). Cuando corresponde, sostiene la vía judicial con prolijidad técnica y seguimiento cercano, priorizando la claridad operativa, el resguardo probatorio y la trazabilidad de cada actuación.
El sello profesional del Dr. Coria combina criterio práctico, orden procesal y comunicación precisa, orientado a brindar seguridad jurídica y celeridad tanto a personas trabajadoras como a empresas del Alto Valle. Cobertura: Neuquén y Río Negro.
áreas de práctica
ART/Accidentes laborales
Despidos y liquidaciones
Asesoría legal para empresas
casos relevantes
1. Despido improcedente (Neuquén capital)
A un administrativo lo echaron por “causas organizativas” y le ofrecieron 20 días por año. Revisamos la carta y detectamos fallas: plazos mal contados y falta de puesta a disposición de la indemnización. Intimamos por carta documento y pedimos audiencia en la Dirección Provincial de Trabajo. Llegamos con la documentación ordenada y una línea de negociación clara. La empresa corrigió números y mejoró la propuesta. Cerramos un acuerdo equivalente a 33 días por año, con finiquito bien calculado y entrega de certificados en fecha.
2. Recalificación y cobertura (Neuquén capital)
Un albañil sufrió una lesión de rodilla y la ART la quiso pasar como “enfermedad común”. Reunimos partes, testimonios y la historia clínica, y llevamos el caso a Comisión Médica. Cuidamos especialmente el salario base (IBL) para que la liquidación no salga a la baja. La contingencia quedó reconocida como accidente de trabajo y se cubrieron rehabilitación, traslados y días caídos. Negociamos, además, una suma por incapacidad. Todo quedó instrumentado y cobrado en los plazos acordados.
3. Diferencias y aportes (Centenario)
Un encargado cobraba como peón y sus horas extra nunca aparecían. Le pedimos cuadrantes, chats y recibos, armamos la liquidación técnica y citamos a conciliación. Con los números cerrados sobre la mesa, la empresa reconoció la categoría real y aceptó pagar diferencias salariales con un plan de cuotas e intereses. También se comprometieron a regularizar aportes y a reflejar correctamente los conceptos remunerativos. Hicimos seguimiento hasta el último pago para evitar sorpresas.
4. Ius variandi y hostigamiento — Plottier
Un cajero sufría cambios de turno intempestivos y maltrato. Intimamos por ius variandi y pedimos que restablezcan condiciones; ante la negativa, avanzamos con la extinción indirecta. En conciliación, fundamentamos los incrementos que correspondían por falta de pago tras intimación y ordenamos un esquema de cobro con garantías. La salida quedó protegida, sin renuncias encubiertas. Acompañamos cada paso, desde la primera carta hasta el último depósito.
5. Embarazo y registración tardía: indemnización agravada (Neuquén capital)
Una moza estuvo meses sin registrar y, al notificar embarazo, le recortaron horas. Documentamos horarios, mensajes y recibos parciales, reclamamos registración y explicamos la protección legal por maternidad. La negociación fue firme, sin apuro por cerrar mal: montos claros, fechas de pago y entrega de certificados. Se reconoció la indemnización agravada y se pactó una cláusula penal por incumplimiento. El acuerdo se cumplió en término y quedó todo asentado en el acta.
