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Accidentes en el petróleo: lo que la ART no quiere que sepas
19 nov 2025
Guía clara y directa para trabajadores del petróleo de Neuquén y Río Negro: qué controlar después de un accidente, cómo se calcula tu indemnización y cuándo conviene no firmar lo primero que ofrece la ART.

Accidentes en el petróleo: lo que la ART no quiere que sepas
La industria petrolera de Neuquén está viviendo una seguidilla negra de accidentes laborales. En 2022 se registraron 1.033 accidentes de trabajo en el sector hidrocarburífero neuquino –un 29% más que el año anterior– alcanzando cifras récord no vistas en 25 años.
Lamentablemente, muchos de esos siniestros fueron fatales. Tan solo en 2024, al menos cinco operarios petroleros perdieron la vida en yacimientos de Vaca Muerta, marcando un triste hito que conmociona a la región.
Esta ola de tragedias desató indignación y reclamos en toda la comunidad petrolera. “¡Basta de muertes en el petróleo!” exigió el sindicato, que llegó a paralizar Vaca Muerta con un paro total tras el último accidente mortal. “No vamos a entregar vida por producción”, proclamó Marcelo Rucci, secretario general gremial, reflejando la bronca de los trabajadores ante condiciones de seguridad precarias. Cada nuevo accidente sumó más bronca e impotencia: se percibe que las empresas sacrifican la seguridad en pos de la productividad, y cuando ocurre una desgracia, pocas veces hay consecuencias ejemplares. Familias y compañeros claman justicia mientras ven que, en la práctica, “muere gente y no pasa nada”.
La verdadera trampa tras un accidente: la urgencia, los números mal calculados y lo que nadie controla
Después de un accidente laboral en el petróleo hay algo que casi nadie dice, pero todo el mundo vive: la desesperación por cobrar rápido.
No es la ART la que te “aprieta”: es tu necesidad, el miedo, la incertidumbre y la idea de “quiero cerrar esto ya”. Y ahí aparece el verdadero problema: si uno no controla lo que firma, puede perder la mitad de la indemnización sin saberlo.
¿Por qué pasa esto? Porque el sistema está pensado para que, apenas la ART te da el alta médica, el pago salga en unos 90 días. Hasta ahí todo bien: es rápido, y tiene que serlo.Pero lo que casi nadie controla son dos puntos críticos que cambian absolutamente todo:
1. El porcentaje de incapacidad
Acá está el corazón del reclamo. El porcentaje se calcula con factores de ponderación:
dificultad para realizar tareas,
repercusión laboral,
limitación funcional,
edad,
profesión,
impacto futuro en tu trabajo.
Si no revisás ese número, podés estar firmando un 8% cuando corresponde un 20%.Esa diferencia son millones.
2. El IBM (Ingreso Base Mensual)
Este es el otro gran agujero. El IBM debe incluir:
bonos,
sumas no remunerativas,
adicionales petroleros,
viandas,
turnos,
horas extra,
comisiones,
plus zona,
y todo concepto habitual.
Si no está todo incluido, el cálculo final cae en picada.
La ART paga según lo que dice la fórmula. La fórmula depende del IBM y la incapacidad.Si vos no revisás esos dos números antes de firmar, podés perder entre un 30% y un 60% sin darte cuenta.
El error más común
Muchos trabajadores creen que “ya está todo calculado” cuando la ART presenta la liquidación.Pero la liquidación depende de los datos que vos aceptás. Si aceptás mal el IBM o un porcentaje de incapacidad subestimado, la ART liquida en función de eso. No es mala fe: es matemática. Si vos no lo controlás, nadie lo controla por vos.
Ejemplos reales
Un trabajador que asesoramos creyó que su caso “era menor”. Después de ajustar IBM + factores de ponderación terminó con un acuerdo homologado que triplicó lo que la liquidación inicial sugería. La diferencia entre aceptar “para sacártelo de encima” o hacer una revisión seria puede ser enorme.
Entonces… cuál es la trampa real?
La trampa no es que la ART te quiera apurar. La trampa es firmar rápido sin chequear los dos números que determinan absolutamente todo:
¿Está bien calculada tu incapacidad?
¿Está bien calculado tu IBM?
Si esos dos puntos están mal, la indemnización también lo estará.
Y una vez que firmaste, no hay vuelta atrás.
Tus derechos y cómo reclamar lo que te corresponde
Frente a este panorama indignante, es fundamental que conozcas tus derechos como trabajador accidentado (o familiar, en caso de fallecimiento) y cómo hacerlos valer.
La ley prevé una serie de protecciones e indemnizaciones para resarcir el daño sufrido. Pero si uno no las reclama activamente, la ART y la empresa probablemente no las otorgarán voluntariamente en su totalidad. A continuación, te brindamos puntos clave para que no te estafen tras un accidente laboral:
No firmes acuerdos apresurados ni “liquidaciones” sin asesoramiento: Ante un accidente en Vaca Muerta (o donde sea), la ART seguramente te contactará rápido con alguna propuesta. No tengas miedo de decir que necesitás tiempo para evaluar. Es tu derecho. Cualquier documento que firmes puede implicar que renunciás a futuras acciones. Primero, consultá con un abogado de confianza o el sindicato y averiguá cuánto te corresponde según la ley.
Recuerda: la premura suele ser mala consejera, y la oferta inicial casi siempre es baja.
Exigí todas las prestaciones médicas y dinerarias de la ART: Por ley, la ART debe cubrir todos los gastos médicos, traslados, rehabilitación y pagos de salarios durante la baja (incapacidad laboral temporaria). Si la ART te niega alguna prestación (por ejemplo, cierta terapia, prótesis, estudios, etc.), presentá el reclamo por escrito y acudí a la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT) si es necesario. No pagues de tu bolsillo ni aceptes un “no” porque sí. Documentá todo lo posible (estudios, diagnósticos) para respaldar tu pedido.
Si la ART rechaza el caso o minimiza tu lesión, apelá: Muchas veces catalogan el accidente como “incidente fuera del trabajo” o dicen que tu incapacidad es muy baja. Ante esto, podés iniciar el trámite ante la Comisión Médica de tu jurisdicción para que evalúen objetivamente tu caso. Lleva todos tus estudios y, si no quedás conforme con el dictamen de la Comisión, tenés derecho a recurrir a la Justicia. Los jueces laborales, con peritajes independientes, han dado la razón a trabajadores obligando a la ART a pagar indemnizaciones fuertes incluso cuando inicialmente habían negado todo.
No te quedes con la primera opinión si sentís que no refleja tu realidad física.
En la vía judicial, reclamá el monto completo que marca la ley: Si vas a juicio contra la ART (o acuerdas antes de la sentencia), asegurate de incluir todos los rubros indemnizatorios. La Ley de Riesgos del Trabajo establece una fórmula que depende de tu salario, edad y % de incapacidad. Muchas veces, el cálculo bien hecho arroja cifras muy superiores a las ofrecidas inicialmente. Por ejemplo, un cliente petrolero con apenas un 8,5% de incapacidad obtuvo $36 millones tras el juicio, y otros con daños mayores superaron los $100 millones. Estos números contemplan, entre otras cosas, la pérdida de capacidad de ganancia a futuro. Tu indemnización debe compensar el impacto real en tu vida laboral, no una suma simbólica. Un buen abogado podrá calcularlo y pelear por ese monto.
No estás solo ni desprotegido. Existe un marco legal pensado para que vos no quedes en la calle después de dar todo por tu trabajo. Sin embargo, muchas veces hay que pelear activamente para que se cumpla. La clave es no dejarse llevar por el apuro ni el miedo: informate, asesorate y reclamá lo que por ley te corresponde. La bronca colectiva ante tantos abusos está logrando cambios y mayor conciencia. Que no te gane la resignación: con buen acompañamiento, es posible obtener justicia y una indemnización digna, incluso frente a las trampas de las ART. Tu integridad y la de tu familia valen mucho más, y la ley está de tu lado para hacerlo valer.
Fuentes:
- Diario Río Negro;
- Observatorio Petrolero Sur;
- La Mañana de Neuquén;
- TN;
- Viento Sur Noticias;
- Diariamente Neuquén;
- Legislación laboral (LCT y LRT).




